martes, noviembre 27, 2007

Reglamento, libertad, discusión: un mal entendido


Acabo de leer una nota en el blog de nuestro compañero Antonio Vantaggiato que me ha dejado boquiabierto. Tiene que ser un "mal entendido". A continuación una cita que reseña lo acontecido en la asamblea de APAD celebrada el pasado 14 de noviembre.
En la conferencia de APAD del 14 de noviembre, el doctor Juan (Tito) Meléndez, al iniciar su presentación sobre la reglamentación del CES en Educación a Distancia, halagó el trabajo del CES y añadió que nosotros admiramos esa institución tan importante para el País y, sobre todo, admiramos y estimamos a sus analistas y a su personal. Acto seguido, pasó a hacer una crítica minuciosa, detallada y precisa del reglamento que el CES publicó y que está actualmente en vigor. La crítica que Tito planteó surgió del consenso del grupo de Innovación en la Educación al que yo también pertenezco, luego de un estudio imparcial y dedicado, y de numerosas discusiones y análisis del grupo. Entiendo que los participantes de la conferencia manifestaron en seguida aprobación a los conceptos que Tito iba paulatinamente exponiendo, desde el análisis de la Ley que crea las obligaciones del CES (reglamentar la educación superior en Puerto Rico y fomentarla), hasta el papel que desempeña el CES a la hora de implantar esa Ley y servirle al País. No expondré aquí los puntos traídos a colación por mi colega (y miembro de la Junta de APAD)… pero creo que valga la pena abrir cuanto antes, por este medio y para la participación de tod@s, un espacio de reflexión sobre la reglamentación del CES y su filosofía, a fin de que todos podamos aportar a la discusión que debe seguir.
Lo que me sorprende es lo que narra a continuación.
Me sorprendió mucho el que a los pocos días de dicha conferencia Tito fuera expulsado de la Junta Consultiva a la que voluntariamente pertenecía para la evaluación de un programa de educación a distancia de una reconocida institución del País. ¿Será una coincidencia? ¿Será posible que una entidad gubernamental se sintiera tan “ofendida” por las críticas (contundentes, no hay duda, pero honestas y producto de un serio trabajo de análisis)? ¿Será posible que una entidad gubernamental seria como el CES utilice su peso y fuerza para silenciar a un miembro tan respetado de nuestra comunidad académica? ¿Será posible que alguien perciba las críticas como si hubiesen sido expuestas en tono de burla? No son pocos los casos en la historia de poderes que, sintiéndose amenazados por la sátira o la crítica, sucumbieran ante la censura o a la represalia. Sin embargo, éste no debe ser el caso: la posición de Tito no fue de burla, y el CES tiene un largo historial de respeto y siempre ha actuado dentro de nuestra comunidad académica con gran sentido ético.
Los que conocemos al Dr. Juan (Tito) Meléndez sabemos que su vocación es "mejorar la educación en nuestro país" usando su experiencia y sus conocimientos para orientar, respaldar y motivar a otros a dar lo mejor de sí para adelantar causas con la razón. Yo soy un producto de su entusiasmo y voluntad firme e inagotable por hacer de la educación puertorriqueña, en todas las modalidades, pero en especial la educación a distancia, la mejor del mundo. Por eso es que me sorprende que hayan personas que no quieran aprovecharse de todo lo que puede ofrecer el doctor Meléndez.

Al igual que Antonio tengo que concluir que lo que ha ocurrido es un "mal entendido". Si vamos a evaluar los programas o cursos en alguna de las modalidades de aprendizaje o educación a distancia usando una "vara" diferente a la de la educación tradicional, le hacemos un flaco servicio a nuestros estudiantes. Si seguimos usando teorías conductistas en una era donde el pensamiento crítico, la libertad para tomarse iniciativas y aprender de los errores no está permitido: Nunca podrá nuestro Puerto Rico entrar en la globalización, en la era de la competitividad, en la era del conocimiento, y sobretodo, la era donde las innovaciones juegan un papel importante.

En fin, debe ser un "mal entendido" lo ocurrido. Si no es un "mal entendido" el CES pierde un magnífico recurso y Puerto Rico ha ganado una voz fuerte, contundente y que piensa primero en Puerto Rico y su futuro.

1 comentario:

  1. Anónimo6:38 p.m.

    Excelente comentario, Alfredo: gracias por tu apoyo!
    Antonio Vantaggiato

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